Cuidados a dependientes

Cuidados a dependientes
La atención a personas dependientes ha de ser siempre personalizada, pues aunque existen dolencias comunes a ancianos y enfermos con poca movilidad, cada paciente puede tener unas circunstancias muy concretas. Los profesionales deben hacerse cargo de los cuidados cuando a las familias no les es posible.

No solo se trata de falta de tiempo por tener que ir a trabajar o recoger los niños al colegio; también hay otros factores, como el desconocimiento que algunas personas tienen sobre lo que realmente necesitan los pacientes en estas condiciones. No todo el mundo sabe manejar a un paciente rígido o con movilidad nula o casi nula; existen protocolos específicos que conocen bien los profesionales de los cuidados a dependientes. Una de las cuestiones que hay que tener más en cuenta es la movilización, en el caso de pacientes que no puedan moverse.

La falta de movilidad puede provocar un problema muy grave, que afecta especialmente a este tipo de pacientes: las escaras o llagas. Los especialistas en el cuidado de ancianos, saben cómo y cada cuánto deben realizar las movilizaciones, así como también conocen qué ha de hacerse para duchar o proporcionar higiene a estos pacientes.

Otra de las actividades que se realiza es el acompañamiento. Con la cercanía de profesionales especializados, los pacientes se sentirán más seguros a la hora de desplazarse a cualquier lugar. Esta atención es especialmente importante en cuanto a la asistencia a hospitales y otros centros de salud. Acompañar a centros sanitarios es de gran importancia, pero también se han de realizar acompañamientos, cuando sea posible, a centros de día y otros centros recreativos, además de a parques y lugares en donde los pacientes puedan disfrutar de sol y aire libre.

Por otro lado, el personal especializado de los equipos preparados para la atención en domicilio, le informa y le dota de instrumentos específicos para alertar sobre caídas o sobre presencia de humos y gases.